Oferta y Demanda
Hace pocos días es relevante observar en redes sociales escenas de personas vendiendo comida informal en bocas del metro de ciudades como Madrid. Algo excepcional dirán algunos, pero una realidad que nos golpea como cual martillo a nuestras expectativas del llamado “primer mundo”.
Como el titulo que encabeza esta entrada, si existe demanda... la oferta va estar allí. El encarecimiento de la vida diaria no es un secreto, con una inflación galopante que asfixia tanto a comerciantes como consumidores.
No les extrañe volver a los tiempos de mis abuelos, donde el “trueque” o cambio por artículos de interés (comida generalmente) era un hecho común. De hecho en mi pueblo hasta no hace pocos los más viejos cambian productos de sus huertas por los de su necesidad.
Con esto quiero citar que los pisos no incrementan su valor, los coches no valen más dinero, la ropa no sube de precio. No señores, lo que se deteriora o deprecia es el valor de nuestro dinero. Como cita el economista José Luis Cava en el una reciente entrevista. https://www.youtube.com/live/cmFNse7x9L0?si=iC4caRaeoYcj2BWc
Como afirma este experto en sistemas bancarios y mercados, desde pequeños no se nos enseña a especular porque en nuestra cultura se ve como algo “malo” o “desleal”. Nada más ajeno de la realidad. Este especulador “buenista” sostiene que al no ser educados en las leyes del mercado y las finanzas desde temprana edad, carecemos de los conocimientos necesarios para labrar-nos carreras de rendimiento económico en detrimento de estudios que no contribuirán a nuestro futuro, puesto que son carreras del pasado, y más con presencia cuasi perenne de la IA en nuestra vida diaria.
Invertir en todo aquello que no sea dinero fiduciario (fiat) sería ganancia según este experto. Al vivir sumergido en economías sin respaldo tangible, nuestro dinero se diluye en poco tiempo.
El mercado español se distingue por exaltar autenticas joyas en ofertas de ocio y turismo, pero dejando muy atrás para el acceso a la mayoría de la población ofertas atractivas de emprendimiento llenas de cargas burocráticas y de elevada carga fiscal.
Así, no es de extrañar que veamos en no muy poco tiempo más “vendedores” ambulantes así como también ofertas de servicios y trabajos fuera del “sistema” para así de esta forma mitigar el impacto del alto coste de la vida, como lo han sufrido economías como las Argentina; Venezuela, Grecia y Colombia por mencionar ejemplos.
